Mavacamten decepciona en miocardiopatía hipertrófica no obstructiva: resultados que plantean nuevos retos
Elabora: José Carlos Campos Barba
El tratamiento tradicional de la miocardiopatía hipertrófica (MCH) obstructiva ha tenido como objetivo principal aliviar los síntomas mediante la reducción de la obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo. Para ello, las estrategias clásicas han sido el uso de betabloqueadores y la terapia de reducción septal.
En 2022 se aprobó el uso de mavacamten, un inhibidor reversible de la miosina cardíaca que actúa sobre la fisiopatología de la enfermedad. Este fármaco ya se encuentra incluido en las guías para el manejo de pacientes con MCH obstructiva sintomática que permanecen sintomáticos a pesar del tratamiento convencional o que no toleran betabloqueadores.
No obstante, el manejo de pacientes con MCH no obstructiva sintomática sigue siendo un desafío clínico, pues aún carecemos de tratamientos efectivos.
Para abordar esta necesidad se diseñó ODYSSEY-HCM, un ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, que incluyó 580 pacientes con seguimiento a 48 semanas. Se evaluaron dos desenlaces primarios: calidad de vida mediante el Kansas City Cardiomyopathy Questionnaire (KCCQ) y capacidad funcional mediante pVO₂.
El resultado compuesto principal no mostró mejoría estadísticamente significativa en ninguno de los desenlaces primarios frente a placebo.

¿Es este el final de mavacamten en pacientes con miocardiopatía hipertrófica no obstructiva? Estos hallazgos, lejos de cerrar el tema, ofrecen reflexiones importantes para plantear nuevas investigaciones:
· La mediana de tiempo desde el diagnóstico fue de 10 años, sugiriendo una población con enfermedad crónica y potencialmente menos reversible. Los pacientes jóvenes, con menor disfunción diastólica y enfermedad menos avanzada, mostraron una tendencia favorable al tratamiento con mavacamten.
· En desenlaces secundarios, se observó disminución de NT-proBNP, lo que sugiere un efecto biológico, quizá insuficiente en tiempo para favorecer un mayor remodelado.
· Se reportaron más casos de disfunción ventricular significativa que lo descrito en la literatura previa, lo que podría reflejar nuevamente enfermedad más avanzada o estrategias agresivas de titulación de dosis.
En resumen, en pacientes con MCH no obstructiva sintomática, mavacamten, en comparación con placebo, no mostró una mejoría estadísticamente significativa en la capacidad funcional (evaluada por pVO₂) ni en la puntuación de síntomas de calidad de vida reportados por los pacientes (evaluada por el KCCQ-23 CSS) tras 48 semanas. Este estudio aporta evidencia valiosa y recuerda que, en la MCH no obstructiva sintomática, los avances terapéuticos requerirán estrategias de investigación más amplias.
Referencia:
1. Ho CY, Olivotto I, Jacoby D, Lester SJ, Owens A, Wang A, et al. Mavacamten in Nonobstructive Hypertrophic Cardiomyopathy. N Engl J Med. 2025;10.1056/NEJMoa2505927.